Tener un estilo de vida saludable dependerá de las horas de sueño de los niños en la etapa escolar. Por lo que instituciones de salud recomiendan que sean entre siete y horas diariamente, hábito que debe mantenerse durante las vacaciones.
El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán sugiere que el pequeño vaya a la cama en cuanto se sienta con sueño, que adquiera un horario regular para ir a dormir, así como de levantarse todos los días de la semana.
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Además se aconseja crear una rutina previa al ir a dormir, como leer un libro o escuchar música relajante. Mientras que para evitar perder horas de sueño es necesario que los niños eviten el uso de pantallas, ya sea el celular, la televisión o videojuegos, al menos una hora de ir a la cama.
Si se es de las personas que practica ejercicio intenso, lo ideal es hacerlo tres hora antes de ir a descansar y, de ser posible tomar un baño que ayudará a mantenerse relajado y permitirá dormir adecuadamente.
Beneficios del sueño
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social sostiene que conciliar un sueño reparador aumenta en los infantes la capacidad intelectual y física, además produce relajación muscular y se libera la tensión acumulada durante el día.
La institución detalla que dormir bien genera estabilidad emocional y orgánica, favorece la estimulación de la producción de hormona de crecimiento y permite al menor amanecer con ánimo para realizar actividades físicas e intelectuales.
Aunado a esto se advierte que tener una alimentación balanceada y la práctica de ejercicio diario (en la mañana o la tarde), mejora las condiciones para que el niño logre dormir profundamente. Por ello, se debe brindar al menor desayunos nutritivos y cenas ligeras.
Realizar ejercicio durante la infancia permite liberar energía producida por los alimentos lo que evita que por la noche tengan ganas de jugar o hacer otras actividades. Una rutina de higiene de sueño inculcada desde la infancia favorece mantenerla en la edad adulta y así aprovechar tanto su actividad diurna como el descanso nocturno, ya que el sueño debe ser de calidad.
Además de mejorar el rendimiento escolar, el establecer horarios de sueño a los niños disminuye el riesgo de presentar irritabilidad, depresión y ansiedad, debido a que durante la noche el cerebro disminuye su actividad para mantener un equilibrio de sus funciones.