Shakira compartió su escenario con el Grupo Frontera, a quien apenas presentó en el cuarto show que ofreció en el Estadio GNP Seguros, como parte de su gira Las Mujeres ya no lloran World Tour y la euforia se materializó en los gritos de sus fans.
El sonido del acordeón que retumbó por todo el estadio al ritmo de "Entre paréntesis"; mientras Shakira se ponía un sombrero para estar a tono con el ritmo, incrementó el ánimo de sus invitados que mantuvieron los coros al ritmo de la música norteña.
Aunque la escena solo duró el tiempo de la canción, pues una vez que la colombiana combinó su cantó con el de sus invitados: Adelaido Payo Solís, Juan Javier Cantú, Julián Peña Jr. Alberto Acosta, Carlos Guerrero y Brian Ortega, y agradeció su presencia, ellos abandonaron la fiesta.
Sin embargo, el show continuó, a pesar de que en un principio la intensa lluvia que cayó el martes, amenazaba con suspender el concierto.
Pero tras casi dos horas de espera y de que las casi 60 mil personas que asistieron, trataban de refugiarse del aguacero, la colombiana cumplió a sus fans con una gran velada, en la que se valió de su canto y baile; además de su magna producción para resarcir la demora con la que inició su cuarto concierto en el foro de la Magdalena Mixhuca.

A las 22:20 horas inició la fiesta de la colombiana con sus invitados, que fieles aguantaron y superaron el clima e incluso el frío que les provocaba las prendas mojadas que portaban, pues por más impermeables que se ofertaban al interior del Estadio GNP Seguros, la naturaleza acabó con el glamour, pero no con las ganas de divertirse y disfrutar del show de la cantante.
En la velada no faltaron los clásicos como "Chantaje", "Monotonía" y "La bicicleta", que si bien fueron detonadores de las emociones de sus invitados, también dieron pie para que la colombiana se luciera con sus contoneos de caderas y cintura al ritmo de cada interpretación. Acciones que sus invitados agradecían y el público femenino emulaba lo mismo en la zona VIP que en las gradas, donde la perfección del arte de Shakira se reproducía gracias a la pantalla que forma parte de su producción.

Múltiples cambios de ropa, siempre revelando la delineada silueta de la cantante; múltiples ritmos, pues lo mismo se acompañó de la balada, que del rock, como cuando interpretó "Poem to a horse"; y hasta del mariachi: tras presentar "al Mariachi Gama Mil", que la acompañó en "Ciega sordumoda" y "El Jefe" fueron la constante en la velada, donde sus frases también provocaron la euforia de sus invitados, que era muy diversos, adolescentes, jóvenes, maduros y también algunos de la tercera edad.
"El amor en pareja es muy bonito, pero es más bonito aún, el amor propio", dijo la cantante en uno de los momentos en que se dirigió a sus invitados y encontró los gritos como respuesta, como cuando expresó: "Las mujeres cuando queremos llorar, lloramos, pero cuando no queremos llorar, nos ponemos a trabajar y facturamos", y entonces la frase ´Pique chingas a tu madre´ se replicó por todo el foro. Ahí donde la colombiana se apoderó por casi dos horas de la voluntad de sus invitados, que, como ella, lucían felices tras ser parte de la gira de la cantautora en México, cuando la madrugada del miércoles empezaba a nacer.
AJR