Este 19 de marzo, a las 08:58 de la mañana, en la Terminal de Usos Múltiples II F-7. llegó a tierra un barco con una carga de 17 mil 459 toneladas de “aditivos para aceites lubricantes”, hecho que el Gabinete de Seguridad federal calificó como un “histórico golpe al tráfico ilícito de hidrocarburos”.
De acuerdo con información de la Administración del Sistema Portuario Nacional de Tampico (Asipona), a la cual tuvo acceso MILENIO, el buque en el cual se trasladó el hidrocarburo irregular y que fue asegurado por las autoridades federales se llama Challenge Procyon, el cual tiene bandera de Singapur.
La embarcación atracó en el puerto de Tampico el pasado miércoles. El documento “Programación de buques/Puerto de Tampico”, del cual MILENIO posee copia, indica que "este 19 de marzo, a las 08:58 de la mañana, en la Terminal de Usos Múltiples II F-7. llegó a un barco con una carga de 17 mil 459 toneladas de “aditivos para aceites lubricantes”.
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En las horas siguientes a la llegada del Challenge Procyon, MILENIO pudo constatar que en el puerto de Tampico se registró un inusual movimiento de autos tanque y pipas, en grado tal que el tránsito en las inmediaciones del lugar se complicó. Sin embargo, en ese momento no pudo ser posible obtener información de lo que ocurría. El texto “Programación de buques/Puerto de Tampico”, que con fecha del 21 de marzo de este año describe la posición que guardaban los navíos en el recinto tamaulipeco, señala que la agencia consignataria responsable del buque era la naviera Altamarítima.
Altamaritima
De acuerdo con su sitio de internet, “Altamaritima es una de las principales agencias navieras consignatarias de buques, proveedora de servicios portuarios y de transporte marítimo en la República Mexicana. Fundada por el Sr. Willy Toedtli para fungir como el brazo de servicios portuarios de Trafimar, fue establecida hace 40 años para responder a los requerimientos de los clientes en los puertos del país. Cuenta, desde hace cinco años, con el respaldo de Norton Lilly International y de Ultramar. Las oficinas corporativas se encuentran en la Ciudad de México y se cuenta con una red nacional de sucursales en los principales puertos del país.”
El Challenge Procyon tenía programado salir de Tampico el sábado 22, pero esto ya no ocurrió, debido a que fue asegurado por autoridades federales, por lo que hasta el cierre de esta edición se mantenía atracado e inmovilizado. Ese mismo sábado, otro busque bajo la responsabilidad de Altamarítima estaba agendado para llegar a Tampico.
Se trata del PS Imabari, en cuya nacionalidad se identifica como originario de las Islas Marshall, y que en su carga reportaba también “aditivos para aceites lubricantes”.
El buque transportaría 17 mil 500 toneladas del producto y estaba previsto para ser recibido a las 13:00 del 22 de marzo, en la misma la Terminal de Usos Múltiples II F-7.

Recorrieron varios kilómetros sin revisiones
Las pipas que salieron del Puerto de Tampico, con combustible asegurado, recorrieron 37 kilómetros, pasando por lo menos dos filtros de las fuerzas de seguridad para poder llegar hasta el municipio de Altamira, donde estaba la bodega de almacenaje.
Para ingresar al recinto portuario a cargar, los traileros tuvieron que hacer más de dos horas de fila, sobre la Calzada Blanca en la colonia Morelos, en los límites con Veracruz.
El procedimiento de revisión para entrar es muy estricto, según se puede observar en el área, un elemento de la Secretaría de Marina y otro de seguridad interna de la Administraciones del Sistema Portuario Nacional, que piden a los operadores su documentación, revisan sus contenedores, y meten espejos por debajo de las unidades para hacer las inspecciones.
Sin embargo, los choferes aseguran que salir es mucho más sencillo, pues se confía en los procedimientos internos para garantizar la legalidad de las mercancías que transportan.

Cuando las pipas cargadas con combustible robado salieron del Puerto de Tampico, pasaron incluso por instalaciones de la Secretaría de Marina, a un costado se ubica el Astillero número uno.
Avanzaron por 5 kilómetros hasta llegar al entronque de la carretera Tampico-Valles, circularon frente a una estación segura de la Guardia Estatal para luego incorporarse hacia el Libramiento Poniente, la única vialidad que conecta con el Puerto de Altamira.
A 9 kilómetros de su recorrido debieron toparse con el filtro que hace la Guardia Nacional de tramos carreteros, en la caseta de cuota, pero los libraron sin complicación alguna.
Cuando llegaron al municipio de Altamira, pegado a Tampico, avanzaron por la Avenida de la Industria, ahí no hay más vigilancia que la de los tránsitos locales, pero se debieron encontrar con algunas unidades de la Guardia Estatal o la Sedena, que usan la vialidad solo como trayecto.

Asimismo, 24 kilómetros después del punto de partida, subieron el distribuidor vial que lleva al Puerto de Altamira, ahí tomaron una desviación para dirigirse al Boulevard Primex, donde a pocos metros, casi frente al Complejo de Seguridad Pública de Altamira, giraron a la derecha para ingresar a una brecha.
El camino al Ejido Medrano, a 15 minutos de la cabecera municipal, es una zona con pocas viviendas; su vocación concentra varias pensiones de tráileres, bodegas de almacenaje de carga recicladoras de metales.
Ahí se ubica el inmueble donde se localizaron los 10 millones de litros de dísel asegurados.
El sitio, que además tiene colindancia con el Puerto de Altamira, está asegurado por la Fiscalía General de la República y custodiado por la Marina.
A unos 15 minutos de ahí, en el ejido Ricardo Flores Magón, se hizo el cateo de un predio sobre el libramiento Altamira-Puerto Industrial, sin embargo, en ese lugar no se pudo localizar nada, pues ya estaba vacío.
SJHN