El flujo de mercancías por los puentes internacionales de Nuevo Laredo, así como por otras ciudades de Tamaulipas frontera con Estados Unidos, bajará en aproximadamente un mes como consecuencia de los aranceles aplicados por el presidente Donald Trump a partir de este martes a productos mexicanos, reflejándose en las aduanas de ambos países.
Parte de ello vendrá ante la decisión de compañías en reducir la producción de sus plantas, previéndose lo anterior en dicha ciudad de la entidad por parte de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (Anierm). El movimiento en los recientes días se mantiene normal.
El delegado en Nuevo Laredo Héctor de la Miyar apuntó que por el momento el desembolso quedarán por el traspaso de esta mercancías de un país a otro lo deberán pagar en la Unión Americana, incluido los consumidores, pero la situación tendrá implicaciones en la elaboración de dichas mercancías.
“Tendremos una baja producción en las mercancías pues al norteamericano no le convendrá comprarla. En el caso de Nuevo Laredo, esto va a suceder entre finales de febrero y principios de marzo, cuando ya quede reflejado la reducción en la generación de esos insumos, implicando también el movimiento habitual de traslado hacia esos mercados”, recalcó.
Derivado del fin de semana y la logística de operación, la aduana de mayor recaudación que tiene el gobierno federal se encontrará de descanso hasta el martes, cuando reanude operaciones. Anualmente contabiliza más de 144 mil millones de pesos en impuestos por comercio exterior, así como casi 5 mil millones de operaciones, ambas cifras las más altas en todos los puntos de revisión del país.
La decisión que consideró política, al tratar de presionar al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo para tomar acciones en esta franja fronteriza ante las problemáticas de migración y el paso de droga, espera una regla inmediato, pero también deja muchos mensajes en cuanto a las acciones tanto del sector público y privado a tomar para no verse perjudicada a la economía.
“Es una oportunidad para rescatar la industria de la transformación del país, no comprar el producto terminado sino aquí fabricarlo. No es el acabose, hay que cerrar filas y encontrar alternativas para posicionar nuestros productos en otros mercados del mundo, como también el gobierno atender la tarea prioritaria que motivó estos impuestos”, agregó el representante de la Anierm.
Por su parte, el delegado estatal Ismael Alonso añadió que productores de acero e involucrados en el sector autopartes se mostraron cautelosos en el arranque de año, empezando a disminuir parte de su producción, a la expectativa de lo que represente el decreto del mandatario estadounidense.
“Esa producción ya no sigue al ritmo que venía con antelación, se encuentran detenidos y a la espera de lo que suceda. Su mercado también está en Centroamérica y es una buena opción para los exportadores, hay muchas partes en el mundo donde pueden colocar sus productos”, concluyó.
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